Los Chachos ya circulan en ocho de cada diez comercios riojanos: alivio real, pero sin euforia
El bono provincial llegó, se está usando y el comercio lo está recibiendo. Eso es un hecho concreto que vale la pena decir sin vueltas. Según confirmó Juan Keulian, director del Centro Comercial e Industrial, el 80 por ciento de los comerciantes de La Rioja ya está operando con los bonos Bocade en esta primera etapa de implementación. Para los que dudaban de si el sistema iba a prender en la calle, la respuesta llegó rápido.
Ahora bien, ¿en qué se está gastando ese dinero? Casi todo en alimentos. Keulian fue claro: la gente está usando los chachos para “tapar agujeros”. Las deudas acumuladas, las cuentas impagas, la canasta que no llegaba. No es una crítica al sistema; es la fotografía de la situación económica que atraviesan miles de familias riojanas. El bono llegó cuando más se necesitaba, y eso tiene valor.
El impacto más amplio, el que se va a sentir en ropa, calzado y otros rubros, está proyectado para septiembre. La lógica es simple: primero se cubre lo urgente, después se piensa en lo postergado. Si esa segunda ola de consumo se concreta, el comercio chileciteño y riojano va a notar la diferencia de verdad.
Uno de los puntos fuertes del sistema es que el dinero no se filtra hacia plataformas del exterior ni hacia el e-commerce nacional. Circula acá, en el barrio, en el almacén de la esquina, en la zapatería de la peatonal. Eso no es un detalle menor: es exactamente el tipo de protección que el comercio de cercanía necesita en este momento.
Sobre el riesgo inflacionario, Keulian aportó tranquilidad: la emisión está limitada a 4 mil millones de pesos mensuales y hay acuerdo con Hacienda para no pasarse de esa línea. El objetivo es claro: evitar que el bono pierda valor y que aparezcan mesas de cambio por debajo de la paridad.
Eso sí, Keulian no se guardó nada: “No es la panacea, es un parche para salir de la depresión en la que estamos metidos”. Honesto y necesario decirlo. Los chachos son un instrumento de alivio, no la solución estructural. La salida de fondo pasa por empleo genuino, inversiones y turismo. Y eso todavía está pendiente.
Por ahora, el bono funciona. La pregunta que queda abierta es si la provincia va a aprovechar este respiro para construir algo más sólido, o si en diciembre, cuando venza el adicional de 50 mil chachos, volvemos al punto de partida. Vos, ¿lo estás usando? ¿Lo aceptan en tu comercio de confianza?
