Un pibe de 22 años terminó la madrugada del miércoles en el área de Cirugía con una herida de arma blanca en el cuello. No fue en un callejón oscuro ni en un lugar alejado: fue en la vía pública, producto de una pelea que pudo haber terminado mucho peor.
El joven llegó al hospital con una lesión punzante en la zona cervical. Una zona del cuerpo donde los márgenes entre un susto y una tragedia son mínimos. Quedó internado en Cirugía mientras los médicos evaluaban su estado.
La Comisaría Sexta tomó el caso. Personal de Sumario Penal se presentó en el nosocomio para tomarle declaración al herido e iniciar la investigación que permita dar con el agresor, que al momento del cierre de esta nota seguía sin identificar.
Los hechos ocurrieron en la capital riojana, pero vale la reflexión para toda la provincia: las peleas con armas blancas no son anécdotas de sábado a la noche. Son situaciones que, con un centímetro de diferencia, pueden terminar en un velorio.
No es moralizar. Es nombrar lo que pasa. Porque normalizar la violencia callejera, el “se pelearon y ya está”, es exactamente lo que permite que se repita.
La Justicia tiene la palabra ahora. Y la comunidad, la responsabilidad de no mirar para otro lado cuando algo así ocurre cerca.
¿Vos qué pensás? ¿Sentís que la violencia en la calle aumentó en los últimos tiempos? Contanos en los comentarios.
