La Rioja como anfitriona del Norte Grande: algo más que protocolo

La Rioja va a recibir una nueva reunión del Parlamento del Norte Grande, el espacio que reúne a vicegobernadores y legisladores de las diez provincias del NOA y el NEA. Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán van a sentarse en territorio riojano para coordinar agenda, cruzar posiciones y ver qué pueden hacer juntos frente a los desafíos que comparten.

En el papel, suena a reunión de rutina. Pero no lo es tanto.

Que La Rioja vuelva a ser sede de este tipo de encuentros tiene una lectura política que vale la pena hacer. Las provincias del norte argentino llevan décadas mirándose entre ellas con una mezcla de hermandad y competencia. Lo que las une es más fuerte que lo que las separa: lejanía del poder central, infraestructura que siempre llega tarde, economías que dependen demasiado del Estado y poco del mercado, y una voz que en Buenos Aires suena bajito.

El Parlamento del Norte Grande es, justamente, el intento de que esa voz suene más fuerte cuando habla en conjunto. No tiene poder legislativo propio, pero sí capacidad de construir posicionamiento común. En tiempos en que el gobierno nacional avanza con reformas que impactan directamente en las provincias más vulnerables del mapa, tener una mesa donde el norte coordina respuestas no es un dato menor.

Para La Rioja, ser anfitriona tiene también su costado propio. Participar de manera directa en la discusión regional, poner temas propios en la mesa y mostrar que la provincia tiene peso en el armado político del norte es parte del juego. No es casualidad que esto ocurra en un momento donde la agenda de federalismo y recursos está más caliente que nunca.

Desde Chilecito lo miramos con atención. Somos parte de esa provincia que integra este bloque regional. Lo que se decida o se deje de decidir en esas reuniones nos toca de cerca, aunque la foto se saque en la capital.

La pregunta que vale hacerse es si estos parlamentos terminan siendo algo más que foto y discurso. Porque el norte tiene problemas concretos que necesitan soluciones concretas. ¿Vos qué pensás? ¿Estos espacios de articulación sirven o son puro protocolo?