La provincia cobra donde hay plata: así funciona cuando Nación te deja solo
Hay una lógica que a veces cuesta ver pero que esta semana quedó bien a la vista en la Legislatura riojana: cuando el Estado nacional te recorta el 75% de los fondos para comedores escolares y tarjetas alimentarias, alguien tiene que poner. Y la pregunta es quién.
La Cámara de Diputados aprobó el jueves un proyecto del Bloque Justicialista que establece un aporte extraordinario a cargo de las empresas con mayor capacidad contributiva de la provincia. Unas 29 firmas, según los datos que circularon en el recinto, van a contribuir de forma adicional durante los últimos cuatro meses del año: septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
El destino es específico y concreto: comedores escolares y tarjetas alimentarias. No hay margen para la confusión ni para el desvío, al menos sobre el papel.
El presidente del bloque oficialista, Cristian Pérez, fue directo en la sesión. Dijo que Nación redujo drásticamente su aporte para sostener esos programas, y que la provincia necesitaba responder con recursos propios para que los chicos que comen en los comedores no paguen las consecuencias de una pelea que no es la suya.
Es un debate viejo pero siempre vigente: ¿quién financia la asistencia social cuando el gobierno central afloja la billetera? La respuesta riojana, por ahora, es que lo hagan los que más tienen. Puede gustar o no, pero tiene una lógica que es difícil de rebatir cuando hay pibes que dependen de ese plato de comida.
Lo que sí vale la pena seguir de cerca es la ejecución. Que la plata llegue, que los comedores la sientan, que las tarjetas se recarguen. Porque la distancia entre lo que se vota en el recinto y lo que pasa en las escuelas de Chilecito y del resto de la provincia puede ser larga.
La medida ya tiene media sanción de la Cámara. Ahora viene la parte que nadie filma: que funcione de verdad.
¿Creés que este tipo de aportes extraordinarios son la solución o solo un parche mientras Nación no cumple? Contanos.
