El Camino de Los Gigantes y lo que le importa a La Rioja: una obra que no es solo cordobesa

Hay noticias que pasan desapercibidas porque no llevan el membrete de la provincia. Esta es una de ellas. Córdoba está pavimentando la Ruta Provincial 28, la que atraviesa las Sierras Grandes desde Tanti hasta Taninga, y le puso nombre marketinero: Camino de Los Gigantes. Obra de ellos, presupuesto de ellos, inauguración de ellos. Hasta ahí, todo lógico.

Pero hay un detalle que a La Rioja, y especialmente a la zona de los Llanos, no le tendría que resultar indiferente: esa ruta no termina en Taninga. Continúa. Pasa por Los Túneles, atraviesa la Reserva Natural Chancaní y llega al límite con nuestra provincia. Del otro lado: El Milagro, Chepes, los Llanos riojanos.

No es casualidad. Los Túneles de Taninga fueron construidos en la década del 30 precisamente para mejorar la comunicación entre Córdoba y La Rioja. Era el corredor natural antes de que otros caminos ganaran protagonismo. Con el tiempo, el ripio y el abandono hicieron lo suyo y ese vínculo se fue diluyendo.

Ahora Córdoba invierte en el tramo serrano. Y acá viene la pregunta que debería estar circulando en las oficinas provinciales riojanas: ¿qué pasa con el lado nuestro?

Porque de nada sirve que el vecino asfalte su vereda si la nuestra sigue siendo un barrial. Si el corredor no se completa del lado riojano, la oportunidad se aprovecha a medias. El turismo que pueda llegar desde Punilla o el intercambio comercial que facilite esta ruta van a depender también de lo que La Rioja haga con los tramos que le corresponden.

Los números de la obra cordobesa son concretos: ya están terminados casi 22 kilómetros entre Tanti-Cerro Blanco y Tala Cañada-Taninga. Hay otros dos frentes activos, uno de 18 kilómetros y otro de 7, que avanzan sobre los sectores más exigentes de las Sierras Grandes. Cuando todo eso esté listo, el tramo serrano va a quedar en condiciones. Lo que venga después es decisión de este lado de la cordillera.

El corredor tiene potencial real: conecta paisajes de primera, acerca mercados, puede sumar flujo turístico hacia una zona que lo necesita. Pero el potencial no se monetiza solo.

La pelota, en algún punto, va a quedar del lado riojano. La pregunta es si alguien ya está pensando en patearla.

¿Creés que La Rioja debería coordinar con Córdoba para completar este corredor? Dejanos tu opinión.