Violencia en la cancha de pádel: La Rioja quedó en deuda con el deporte profesional

Un torneo de pádel profesional suspendido antes de tiempo. Dos jugadores agredidos físicamente y amenazados por espectadores. Y una provincia que, una vez más, tiene que mirar de frente un problema que no es menor: la violencia en los eventos deportivos no es solo cosa de fútbol.

El certamen de la Asociación de Jugadores Profesionales de Pádel (AJPP) arrancó el miércoles 23 de septiembre en el Lawn Tenis Club de La Rioja con todo lo que un evento de ese nivel promete: 4.000 puntos para el ranking nacional y once millones de pesos en premios. Cuatro días de competencia, semifinalistas definidos y el cierre a la vista. Pero no llegó al domingo.

Nico Egea y Julián Leite acababan de ganar sus cuartos de final cuando fueron agredidos por espectadores. No hubo palabras de más ni provocaciones deportivas que justifiquen lo que pasó: hubo golpes y amenazas. La Asociación y los propios jugadores tomaron la única decisión razonable en ese momento: parar todo y garantizar que nadie saliera lastimado.

Es una decisión que habla bien de los protagonistas. Y muy mal del contexto que los rodeó.

La Rioja viene apostando a posicionarse como sede de eventos deportivos de nivel. El pádel viene creciendo en todo el país y nuestra región no es la excepción. Pero para que eso tenga futuro, hace falta algo más que canchas y premios: hace falta que un jugador pueda ganar un partido sin temer por su integridad al salir de la cancha.

Lo que pasó en el Lawn Tenis no es un hecho aislado que se cierra solo. Es una señal de alerta que la organización de futuros eventos, las autoridades y los clubes tienen que tomar en serio. ¿Quién respondió por la seguridad? ¿Qué protocolo existe para estos casos? ¿Habrá consecuencias para los agresores?

Esas preguntas no tienen respuesta todavía. Y eso también es parte del problema.

El deporte profesional elige sus sedes. Y las sedes que no garantizan condiciones mínimas quedan fuera del mapa. La Rioja no se puede dar ese lujo.

¿Qué pensás vos? ¿Estamos preparados para recibir torneos de este nivel?