La zeolita riojana llega a la Feria Nacional: cuando el aula sale al territorio

Hay noticias que pasan desapercibidas entre los títulos más ruidosos del día. Esta es una de esas. Y merece más atención de la que suele recibir.

Estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente Pedro Ignacio de Castro Barros viajan esta semana a San Luis para representar a La Rioja en la Feria Nacional de Educación en Ciencias, Tecnología, Arte y Matemática. Lo hacen con un proyecto que dice mucho sobre lo que puede ser la educación cuando se le da sentido territorial: “Del conocimiento al aula: Geología en clave STEAM”.

¿De qué se trata? De tomar algo que tenemos acá, en nuestra tierra, como la zeolita, un mineral con propiedades para retener contaminantes y potencial en la remediación del agua, y convertirlo en contenido educativo real. No manual, no teoría de pizarrón. Las estudiantes salieron al campo, tomaron muestras, recorrieron la planta de EMSE y después diseñaron 24 clases para alumnos de primaria y secundaria. Aprendizaje situado, como se dice en el ámbito pedagógico. O como decimos nosotros: enseñar con lo que hay, donde estamos.

El proyecto ganó la instancia provincial y ahora va por la nacional. Quintela, la vicegobernadora Madera y el ministro de Educación Ariel Martínez los recibieron antes de la partida, un gesto que más allá del protocolo tiene su valor: visibilizar que la formación docente produce cosas concretas.

Lo que llama la atención de esta propuesta es el punto de partida. En vez de mirar hacia afuera para encontrar ejemplos, miraron hacia adentro. La zeolita riojana no es un recurso menor: tiene aplicaciones reales en tratamiento de agua y remediación ambiental. Que futuros docentes la conviertan en herramienta pedagógica es exactamente el tipo de articulación que debería pasar más seguido entre educación, minería y territorio.

La estudiante Aylén Chávez lo resumió con claridad: “Queremos poner en valor este recurso, ya que lo encontramos acá en nuestra provincia, y enseñar a los estudiantes de manera contextualizada”. No hace falta agregar mucho más.

Mira Chilecito celebra este logro y se pregunta: ¿cuántos proyectos como este están quedando en un cajón por falta de apoyo o visibilidad? Ojalá la feria nacional no sea el techo, sino el punto de partida para que esta experiencia se multiplique en las aulas de toda la región.