Junio llega con la billetera en alerta: lo que subió y lo que falta subir
El primer día del sexto mes del año ya tiene nombre propio en el calendario del bolsillo argentino: el mes de los aumentos. Luz, gas, agua, colectivo, subte, peajes y medicina prepaga. Todo sube en junio, y en varios casos por encima de la inflación de abril, que había cerrado en 2,6% mensual.
No es una novedad, claro. La sintonía fina del ajuste tarifario viene de largo. Pero conviene tener los números claros, porque entre lo que se comunica y lo que finalmente llega a la factura suele haber una brecha que nadie explica.
El gas sube un promedio nacional de 2,81%. La luz, al menos en el AMBA, ajusta un 1,5%. El agua de Aysa trepa un 3%. La prepaga, según la empresa, entre 2,6% y 3,4%. El colectivo urbano en Buenos Aires, entre 4,6% y 4,8%. Y encima, a mediados de junio viene otro ajuste del 2% sobre las 104 líneas de colectivos nacionales. Todo junto pega fuerte, aunque cada ítem venga envuelto en su propio eufemismo técnico.
Lo que el Gobierno ofrece como contrapeso son los subsidios focalizados: un 75% de cobertura en el consumo de gas para usuarios vulnerables, y un descuento adicional del 11,97% en luz. No está mal sobre el papel. El problema es que acceder a esos beneficios tiene sus laberintos, y no todos los que deberían estar inscritos lo están.
En Chilecito y en el interior de La Rioja, la ecuación tiene sus propias particularidades. Las tarifas eléctricas dependen del ente regulador provincial, así que el número exacto del impacto local todavía está por verse. Pero el gas, las prepagas y los combustibles llegan igual que al resto del país.
Hablando de combustibles: YPF congeló precios hasta mediados de junio después de un micro aumento del 1% en mayo. La justificación que dan desde la empresa es que esperan a que se resuelva el conflicto en Medio Oriente para ver hacia dónde va el barril. Eso sí, advierten que aunque baje el precio internacional, los surtidores no van a bajar: hay atraso acumulado que compensar.
La pregunta que queda dando vueltas es sencilla: ¿cuándo empieza a verse en el salario el mismo dinamismo que se ve en las tarifas? Porque los aumentos en los servicios llevan meses adelantando al ingreso de la mayoría.
En Chilecito lo sabemos de primera mano. El vecino que paga su factura, su prepaga y llena el tanque del auto es el mismo que espera que algo de todo esto empiece a tener sentido.
¿Cómo te está llegando junio al bolsillo? Contanos en los comentarios.
