El gobernador Ricardo Quintela inauguró un camino rural de 18 kilómetros en el departamento Juan Facundo Quiroga, una obra que conecta San Ramón, San Pedro El Talar y la Ruta 28. La intervención fue presentada por el Gobierno provincial como una mejora concreta para productores y familias rurales, pero también como una señal política en medio del debate por el rol del Estado en la obra pública.

La nueva traza busca facilitar el traslado de animales, productos y vecinos hacia centros urbanos y puntos de comercialización. Según la Provincia, el objetivo es reducir el aislamiento de los parajes rurales y fortalecer la actividad económica local, especialmente en zonas donde la conectividad vial condiciona el desarrollo cotidiano.

La inauguración se realizó en San Pedro y contó con la participación de la vicegobernadora Teresita Madera, los senadores nacionales Fernando Rejal y Florencia López, la diputada nacional Gabriela Pedrali, el ministro de Producción Ernesto Pérez y el administrador de Vialidad Provincial, Jorge Escudero. La presencia de parte del gabinete y de legisladores nacionales le dio al acto un fuerte contenido institucional.

Una obra con lectura política:

El mensaje del Gobierno provincial apuntó a mostrar capacidad de gestión en el interior riojano. Quintela sostuvo que este tipo de obras fortalecen el arraigo, acompañan el trabajo de las familias productoras y abren oportunidades para el desarrollo provincial.

En un contexto nacional marcado por la discusión sobre la inversión pública, la inauguración también expuso una diferencia de modelo. El intendente Ariel Bejarano remarcó que la obra tendrá impacto directo en quienes viven y producen en la zona, y defendió la intervención estatal como herramienta de justicia social.

“En esta zona vive gente de trabajo y productora, que tiene sus animales y necesita sacarlos para venderlos en las urbes o pueblos”, planteó el jefe comunal, al destacar que el camino mejora la vida diaria de los vecinos.

Conectividad, producción y arraigo:

Desde Vialidad Provincial, Jorge Escudero explicó que el camino forma parte de un plan más amplio de fortalecimiento de rutas rurales. La conexión entre San Ramón, San Pedro El Talar y la Ruta 28 fue definida como estratégica para mejorar la circulación y reducir dificultades logísticas en el departamento.

Fernando Rejal también vinculó la obra con la integración territorial, al señalar que los 18 kilómetros inaugurados permiten acercar familias, producción y desarrollo.

Más allá de la infraestructura, la obra deja planteado un eje político central para La Rioja: cómo sostener la presencia del Estado en el interior, especialmente en comunidades rurales donde los caminos no solo conectan lugares, sino también economías familiares, servicios básicos y oportunidades de permanencia en el territorio.