Blanco desafió a Menem y llevó la disputa por los fondos nacionales al centro de la pelea política

La tensión entre el Gobierno de La Rioja y la Nación volvió a escalar luego de que el ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Blanco, respondiera públicamente a Martín Menem por sus cuestionamientos sobre el manejo de los recursos provinciales. El funcionario riojano rechazó la idea de que la Provincia atraviese un problema de administración y sostuvo que el conflicto central es la caída de ingresos y la deuda que, según afirmó, mantiene el Gobierno nacional con La Rioja.

El cruce se produjo después de que el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación difundiera un video en redes sociales en el que planteó que la Provincia no tendría una crisis financiera real, sino dificultades para ordenar sus cuentas. Blanco cuestionó esa lectura y acusó a Menem de tomar como referencia únicamente la recaudación de mayo, sin considerar el comportamiento negativo de los meses anteriores.

El ministro explicó que mayo puede mostrar una mejora puntual por factores estacionales vinculados a impuestos nacionales, como Ganancias e IVA, pero advirtió que esa suba no compensa las pérdidas acumuladas durante el primer cuatrimestre. Según detalló, La Rioja registró caídas reales en enero, febrero, marzo y abril, con una merma de miles de millones de pesos respecto del mismo período del año anterior.

La discusión no se limita a una diferencia técnica sobre números fiscales. En el fondo, el planteo provincial apunta a denunciar una política de restricción financiera por parte de la Casa Rosada. Blanco remarcó que Nación otorgó anticipos de coparticipación a otras provincias, como Mendoza y Catamarca, mientras que La Rioja no recibió el mismo tratamiento pese a haber cumplido con los requisitos formales.

En ese contexto, el Gobierno provincial decidió avanzar por la vía judicial para reclamar los fondos que considera adeudados. Blanco estimó que la deuda supera el billón de pesos y sostuvo que esos recursos no pertenecen a una gestión en particular, sino al conjunto de los riojanos.

El funcionario también buscó instalar un mensaje de transparencia frente a las críticas opositoras. Al ser consultado sobre si aceptaría que Menem revise las cuentas provinciales junto a equipos técnicos, respondió que no habría inconvenientes y afirmó que “no hay nada que esconder”. Sin embargo, devolvió el cuestionamiento y pidió que Nación también explique el destino de los fondos que recauda y no distribuye.

La controversia abre un nuevo capítulo en la disputa política entre el quintelismo y los referentes libertarios riojanos. En un escenario de ajuste nacional, caída de recursos y tensión federal, la discusión por la coparticipación se consolida como uno de los ejes centrales de la agenda pública en La Rioja.