La Cámara de Diputados de La Rioja dio luz verde a la creación del Programa Provincial de Educación Vial, una política pública que establece la incorporación obligatoria de contenidos sobre seguridad vial en todos los niveles del sistema educativo provincial. La medida apunta a reducir los índices de siniestralidad a través de la formación desde edades tempranas.
Una respuesta legislativa a una problemática urgente
Los siniestros viales son una de las principales causas de muerte y lesiones graves tanto en Argentina como en La Rioja. Frente a ese panorama, los diputados Luis Rojo y Antonio Veragua impulsaron la iniciativa, que obtuvo despacho favorable en comisión antes de ser aprobada por el pleno del cuerpo legislativo.
Durante la fundamentación, Veragua subrayó que la educación es una herramienta clave para transformar conductas y generar conciencia ciudadana en la vía pública. La apuesta es clara: intervenir desde la infancia para construir una cultura vial más responsable.
Qué establece la nueva ley
El programa quedará bajo la órbita conjunta del Ministerio de Educación y del área de Seguridad Vial y Derechos Humanos de la provincia. Entre sus puntos centrales, la norma dispone:
– Incorporación obligatoria de contenidos de educación vial en todos los niveles educativos.
– Realización de jornadas especiales vinculadas al Día Nacional de la Seguridad Vial y al Día del Camino.
– Formación y concientización dirigida a toda la comunidad educativa, incluyendo docentes, estudiantes y familias.
Un debate necesario: ¿alcanza con la educación?
Si bien la aprobación de la norma representa un avance concreto en materia de prevención, el desafío real estará en su implementación efectiva. La historia reciente muestra que en La Rioja no faltan leyes, sino capacidad institucional para ejecutarlas con continuidad y recursos suficientes.
La creación del programa abre también un interrogante de fondo: ¿con qué presupuesto, con qué materiales y con qué capacitación docente se llevará adelante? Esas respuestas serán determinantes para que la iniciativa no quede reducida a una declaración de buenas intenciones.
Por ahora, el primer paso está dado. La sociedad riojana, y especialmente las familias que han sufrido las consecuencias de los accidentes de tránsito, esperan que la letra de la ley se traduzca en acción concreta dentro de las aulas.
