La golpearon en una juntada: una nena de 14 años y una familia que no pide venganza, pide respuestas

Una chica de 14 años fue a pasar el sábado con compañeras del colegio. Volvió desmayada después de recibir una golpiza. Y lo peor no es solo lo que pasó: es que ya había pasado antes.

La madre, Lali Juárez, contó que su hija asistió a una reunión en un quincho organizada por compañeras del Colegio Provincial N.º 12. Eran unos ocho chicos entre varones y mujeres, más una adolescente ajena al grupo que fue invitada por una de ellas. Los padres mandaron a sus hijos pensando en una juntada tranquila, sin alcohol. La realidad fue otra: la menor terminó inconsciente por los golpes recibidos.

Por suerte, según su propia madre, no hubo lesiones de gravedad. Pero la gravedad está en otro lado.

Juárez recordó que el año pasado su hija ya había sufrido una agresión similar. En ese momento, aceptó las disculpas de las familias involucradas y eligió cerrar el capítulo. “Yo digo: no va a volver a pasar más esto”, repitió. Y sin embargo, volvió a pasar.

Eso es lo que duele más en este relato: no es un hecho aislado. Es un patrón. Y cuando un patrón se repite, las disculpas ya no alcanzan.

Esta vez la familia no quiere quedarse con un abrazo y un “perdonanos”. Quiere que se investigue, que se determine qué pasó exactamente y quién fue responsable. Algunas madres de las otras chicas ya se comunicaron para pedir disculpas, y una incluso le dijo a Juárez que hiciera “lo que tenga que hacer para que se haga justicia”. Una actitud que, si es genuina, merece reconocerse.

Pero la justicia no la hacen las madres entre sí en un mensaje de WhatsApp. La hacen las instituciones cuando funcionan.

La violencia entre adolescentes no es nueva y no es exclusiva de ningún barrio ni ciudad. Pero cada vez que una familia queda sola frente a este problema, con la única herramienta de aceptar disculpas o no, algo está fallando. ¿Qué rol juegan los colegios cuando esto sucede entre compañeros? ¿Hay protocolos? ¿Alguien los aplica?

Ojalá esta vez las respuestas lleguen antes de que haya una tercera vez.

¿Vos qué pensás? ¿Alcanza con las disculpas entre familias o el sistema tiene que intervenir?