La Chaya 2027 ya tiene fecha, grilla y un dato que no es menor: 6.200 turistas y hoteles llenos al 100% en la edición anterior

Cinco noches. Ocho artistas de primer nivel ya confirmados. Entradas a la venta desde el 15 de octubre. La Rioja no pierde el tiempo y ya está trabajando en lo que, edición tras edición, se consolida como uno de los festivales más importantes del norte argentino.

Del 4 al 8 de febrero de 2027, el Autódromo de la capital riojana vuelve a ser el escenario de la Chaya. El anuncio se hizo en la Feria Internacional de Turismo, en Buenos Aires, con la provincia mostrando lo que tiene para ofrecer y sin timidez: nombres como Luciano Pereyra, Abel Pintos, Soledad, Sergio Galleguillo, La Bruja Salguero, Desacatados, Ahyre y Q’ Lokura, entre otros, ya están en la grilla. Y prometen más.

Pero más allá de la música, hay un número que vale subrayar: en la edición 2026 llegaron alrededor de 6.200 visitantes de afuera, y la ocupación hotelera rozó el techo. Eso no es casualidad ni folklore puro, es economía real. Es plata que entra a los hoteles, los restaurantes, los negocios de la región. Y eso, en un contexto donde cada peso cuenta, importa.

Para los que venimos siguiendo cómo la Chaya fue creciendo en convocatoria y repercusión nacional, este anuncio anticipado tiene su lógica: planificar con tiempo es la diferencia entre un evento que funciona y uno que improvisa. La presentación en la FIT, con el músico riojano Josho González como parte del show, también deja ver una provincia que apuesta a mostrarse con identidad propia.

Desde Chilecito, que siempre tuvo una relación especial con la Chaya y con la tradición que la rodea, el dato de la venta anticipada desde el 15 de octubre es para tener en el radar. Los precios, los descuentos y las condiciones van a conocerse ese mismo día.

La pregunta que queda abierta: ¿llegará parte de esa corriente turística hasta el Departamento Famatina, aprovechando la proximidad y lo que Chilecito tiene para ofrecer como complemento perfecto de una semana chayera? Ese es el desafío que le toca a los privados y al municipio. La Chaya pone la gente en la provincia. El resto depende de nosotros.

Contanos: ¿van a la Chaya? ¿La planifican con anticipación o van viendo?