Un número que vale la pena mencionar: menos embarazos adolescentes en La Rioja
Hay estadísticas que pasan desapercibidas y merecen más ruido que muchos anuncios de gestión. Esta es una de ellas.
La Rioja redujo en once años la tasa de nacimientos en madres de entre 10 y 19 años de 33,9 a 7,8 por cada mil mujeres. El dato viene de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud y fue difundido en el marco del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia, que se conmemora cada 26 de septiembre.
No es un número cualquiera. Es una caída de más del 75 por ciento en poco más de una década. Y eso no pasa solo.
Desde la Dirección General de Salud Perinatal, Niñez y Adolescencia apuntan a tres pilares concretos: acceso real a anticonceptivos, atención sanitaria confidencial para adolescentes y Educación Sexual Integral en las escuelas. Tres herramientas que cuando funcionan articuladas, generan resultados que se ven en los datos.
Viviana Stirnemann, coordinadora de Adolescencias del área, fue clara al respecto: “Los datos muestran que las estrategias de prevención pueden generar cambios concretos cuando existen políticas públicas sostenidas.” Pero también fue honesta en algo que pocos funcionarios se animan a decir: el número mejora, pero el desafío no está resuelto. Detrás de cada caso hay una historia, un contexto, situaciones de vulnerabilidad que el sistema debe poder leer y acompañar.
En Chilecito, como en toda la provincia, el tema no es ajeno. Las realidades de los barrios, las familias numerosas, los chicos que quedan afuera del sistema educativo, todo eso se conecta con este indicador. Cuando una adolescente tiene acceso a información, a un centro de salud que la recibe sin juzgarla y a una escuela que le habla de su cuerpo y sus derechos, las chances cambian. Eso es lo que muestran once años de datos.
Ahora bien: la pregunta que hay que hacerse es si ese acceso es real y parejo en toda la provincia. Porque una tasa provincial baja es una buena noticia, pero puede esconder disparidades entre la capital y el interior, entre los barrios céntricos y los más relegados.
El número es alentador. El trabajo, lejos de estar terminado.
¿Llegó esta mejora de manera pareja a todos los rincones de La Rioja? ¿O hay realidades que todavía no aparecen en las estadísticas? Contanos lo que ves en tu barrio.
