Chilecito le tomó el gusto al vino riojano: EVINOR XX coronó a las bodegas locales
Veinte años no son nada, dice el tango. Pero en la vitivinicultura riojana, veinte ediciones de EVINOR son mucho más que eso: son la historia de un sector que apostó fuerte por sus vinos cuando nadie le garantizaba nada, y que hoy cosecha reconocimientos que se hablan solos.
La vigésima Evaluación de Vinos del Noroeste Argentino cerró en Chilecito con un resultado que no deja lugar a medias tintas: de los 31 vinos premiados, 23 son riojanos. Y no solo eso. Los cuatro puntajes más altos de toda la evaluación pertenecen a bodegas de nuestra provincia.
Bodega La Riojana se llevó tres Gran Oro. El más alto de todos fue para su Raza Extra Brut 2026, un Torrontés Riojano espumante que alcanzó 96,83 puntos, el techo de esta edición. Le siguieron Tilimuqui Bonarda 2025 y Cosecha Tardía 2025, también con Gran Oro. Valle de la Puerta completó el cuadro con su Puerta Alta Dulce Natural 2026, que se quedó con el quinto Gran Oro por tercer año consecutivo. Cuatro de las cinco máximas distinciones, para La Rioja.
En la categoría Oro la historia se repite. Las Flechas Group, Bodega San Miguel Arcángel y Valle de la Puerta sumaron preseas y reforzaron la diversidad de una industria que ya no depende de una sola bodega ni de un solo varietal.
Hay algo más que vale la pena subrayar. En el marco de EVINOR XX se presentó el Programa de Promoción y Posicionamiento del Torrontés Riojano, impulsado por COVIAR con respaldo del Consejo Federal de Inversiones y los gobiernos provinciales. Una campaña nacional que busca instalar a nuestra cepa emblema en la mesa de todos los argentinos. Y como para que no queden dudas del peso simbólico de la fecha, se propuso establecer el 2 de octubre como Día Nacional del Torrontés Riojano.
Mario González, presidente de CARPA y vicepresidente de COVIAR, fue claro al repasar dos décadas de trabajo: “Estamos muy contentos de haber puesto en valor todo el esfuerzo de 19 años tratando de posicionar los vinos riojanos”. También reconoció que el sector no la tiene fácil, entre sequías y turbulencias económicas. Pero el camino está trazado.
Chilecito fue sede, escenario y protagonista. No es un detalle menor que el lugar elegido para celebrar los 20 años de EVINOR sea nuestra ciudad. Es el reconocimiento a una historia vitivinícola que tiene raíces propias y sigue dando frutos.
¿Estás eligiendo vinos riojanos cuando vas al almacén o al restaurante? Porque los premios los ganan las bodegas, pero la industria la sostiene el consumidor. Contanos en los comentarios.
