En una madrugada que mantuvo en vilo a todo el país, Franco Colapinto alcanzó un hito fundamental en su carrera profesional. El piloto bonaerense, ahora al mando de un monoplaza de Alpine, finalizó en la 10° posición en el Gran Premio de China, logrando así su primera unidad en el campeonato mundial de la máxima categoría del automovilismo.
Una carrera de supervivencia y estrategia
El GP de China fue un verdadero desafío de resistencia, marcado por siete abandonos y constantes cambios de ritmo. Colapinto aprovechó una largada accidentada —con la notable ausencia de los dos McLaren— para escalar posiciones rápidamente.
El momento de mayor tensión para los fanáticos argentinos llegó en la vuelta 11: tras un accidente de Lance Stroll y el ingreso del Safety Car, Franco quedó ubicado momentáneamente en la segunda posición. Aunque la diferencia de rendimiento de los autos de punta lo obligó a retroceder, el pilarense demostró una madurez conductiva envidiable para sostenerse en el lote medio.
El punto de oro y el podio de los gigantes
La zona de puntos se terminó de abrir para el argentino en la vuelta 47, luego de que el campeón Max Verstappen (Red Bull) tuviera que abandonar por problemas mecánicos. Colapinto resistió los embates finales y cruzó la meta en el décimo lugar, sumando para la escudería francesa y consolidando su lugar en la parrilla.
El podio estuvo dominado por el recambio generacional y la vigencia de los históricos:
- Kimi Antonelli (Mercedes): El joven italiano de 19 años hizo historia al ganar tras haber largado desde la pole.
- George Russell (Mercedes): Completó el 1-2 para las flechas de plata.
- Lewis Hamilton (Ferrari): El siete veces campeón se subió al tercer escalón tras una intensa lucha con su compañero Charles Leclerc.
Lo que viene para Colapinto
Este resultado es una bocanada de aire fresco para Alpine y un mensaje directo a quienes dudaban del potencial del argentino en un equipo de media tabla. Con este 10° puesto, Franco no solo suma su primer punto en 2026, sino que se posiciona como un piloto confiable capaz de capitalizar los errores ajenos en carreras de alto desgaste.
