Talampaya reveló un ancestro gigante de los cocodrilos que vivió hace 237 millones de años

Un hallazgo paleontológico realizado en La Rioja suma una nueva especie al registro fósil del Triásico y refuerza el valor científico internacional del parque.

Investigadores del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR) identificaron una nueva especie fósil vinculada al linaje de los cocodrilos actuales. Los restos fueron encontrados en la Formación Chañares, dentro del área de Talampaya, y corresponden a un animal que habitó la región hace aproximadamente 237 millones de años, mucho antes de que los dinosaurios dominaran los ecosistemas terrestres.

Qué se encontró y cómo se identificó

Los fósiles recuperados incluyen restos de cráneo, hocico, mandíbula, vértebras y huesos del brazo. El material apareció durante campañas paleontológicas realizadas en 2017 y fue analizado en profundidad por el equipo del CRILAR.

El licenciado en Biología y becario doctoral del Conicet, Ariel Cardillo, explicó que en una primera instancia los restos fueron comparados con una especie ya conocida en Chañares: Luperosuchus fractus. Sin embargo, el análisis anatómico detectó diferencias concretas en los huesos del hocico y en la región ocular, lo que permitió confirmar que se trataba de un animal distinto y, por lo tanto, de una nueva especie.

Dónde fue publicado el estudio

Los resultados fueron presentados en la revista científica internacional Papers in Palaeontology. Según el trabajo, el animal era un gran depredador del período Triásico, perteneciente a un linaje muy antiguo con relación directa a los cocodrilos de hoy, aunque anterior al ascenso de los dinosaurios como grupo dominante.

Por qué Talampaya sigue sorprendiendo

Cardillo destacó que los fósiles representan una rareza dentro de la biología: solo una fracción mínima de los organismos logra atravesar los procesos de fosilización. Esa condición convierte a cada nuevo hallazgo en un dato de alto valor científico.

La Formación Chañares, pese a décadas de exploración, continúa revelando especies desconocidas. Para el CRILAR, cada fósil recuperado en esa zona agrega una pieza al rompecabezas sobre la evolución temprana de los grandes reptiles y sobre cómo eran los ecosistemas riojanos en el pasado remoto.

El hallazgo no solo tiene relevancia local. Refuerza el posicionamiento de Talampaya como uno de los sitios paleontológicos más importantes del mundo y consolida el trabajo científico que se desarrolla desde La Rioja hacia la comunidad académica internacional.