La pobreza golpea a La Rioja: el dato del INDEC que reabre el debate sobre la gestión

El último informe del INDEC volvió a poner a La Rioja en el centro de la discusión socioeconómica. Con un 36,7% de su población bajo la línea de pobreza, la provincia se ubicó entre las tres ciudades con peores indicadores del país, solo por detrás de Concordia (49,9%) y Gran Resistencia (42,2%).

El dato, correspondiente al cierre de 2025, expone una realidad compleja que trasciende las estadísticas nacionales y abre interrogantes sobre el impacto de las políticas públicas locales y nacionales en el territorio riojano.

Un promedio nacional que no refleja las desigualdades

A nivel país, la pobreza se ubicó en el 28,2%, con una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior. Sin embargo, esa mejora promedio no logra ocultar las fuertes disparidades regionales.

En ese contexto, La Rioja aparece significativamente por encima del promedio nacional, lo que evidencia una brecha estructural que persiste pese a la desaceleración general del indicador.

Además, el informe señala que 8,5 millones de personas continúan en situación de pobreza en Argentina, mientras que la indigencia alcanzó el 6,3%, afectando a casi 2 millones de ciudadanos.

El desafío de la gestión provincial

La posición de La Rioja en el ranking nacional reaviva el debate sobre la efectividad de las políticas sociales y económicas implementadas en la provincia. Con más de un tercio de su población en situación de pobreza, los datos plantean un escenario que interpela tanto a la gestión provincial encabezada por Ricardo Quintela como a las decisiones macroeconómicas del gobierno nacional.

El desafío no solo radica en contener la emergencia social, sino en generar condiciones estructurales que permitan reducir la pobreza de manera sostenida. En ese sentido, especialistas advierten sobre la necesidad de impulsar empleo formal, fortalecer la inversión productiva y mejorar el acceso a servicios básicos.

Un mapa desigual en el país

El ranking difundido por el INDEC muestra que varias ciudades del norte argentino concentran los mayores niveles de pobreza, lo que vuelve a poner en agenda la histórica desigualdad regional.

Detrás de La Rioja se ubican distritos como Gran Catamarca (35,7%) y Gran San Juan (34%), consolidando un patrón que afecta especialmente a provincias con menor desarrollo industrial y mayores niveles de dependencia del empleo público.

La foto que deja el informe es clara: aunque los indicadores nacionales muestran una leve mejora, la situación en La Rioja sigue siendo crítica y plantea un desafío político de fondo que requiere respuestas concretas y sostenidas en el tiempo.