Discapacidad bajo presión: cuando el ajuste tiene nombre y apellido

Hay ajustes que se miden en planillas de Excel. Y hay ajustes que se miden en personas. El que está sufriendo el sistema de discapacidad en Argentina entra, sin dudas, en la segunda categoría.

Este jueves, el Foro Permanente de Discapacidad volvió a convocar a una movilización frente al Congreso de la Nación, a las 10.30. El reclamo es concreto: que se prorrogue la Ley de Emergencia en Discapacidad tal como está vigente hoy, sin recortes ni reencuadres que diluyan su alcance.

¿Por qué otra vez la calle? Porque desde el sector advierten que las propuestas oficiales no garantizan la continuidad de las prestaciones. Que los aranceles acumulan un atraso del 30,67% desde enero de 2025. Que hay demoras en los pagos a prestadores. Que instituciones que brindan servicios esenciales están al límite de cerrar. Y que el proyecto de Presupuesto 2027 incluye artículos, del 36 al 41, que el sector considera directamente perjudiciales para sus derechos.

No es un reclamo menor. Estamos hablando de personas con discapacidad, de sus familias, de los trabajadores que sostienen ese sistema día a día. Gente que no eligió estar en esa situación y que depende de prestaciones que, si se cortan o se degradan, no tienen reemplazo.

La agenda que llevarán al Congreso es clara: garantizar la atención médica bajo la Ley 24.901 para los beneficiarios de Incluir Salud, asegurar presupuesto adecuado y actualizable, reconocer el atraso en aranceles y aplicar correcciones de manera inmediata, y ratificar la Pensión No Contributiva por Discapacidad.

Desde La Rioja, y desde Chilecito en particular, este tema no debería mirarse como algo lejano. Acá también hay familias que dependen del sistema. Acá también hay instituciones y profesionales que sienten el peso del desfinanciamiento. Y acá también se replica, silenciosamente, la misma crisis que hoy llena de gente la Plaza del Congreso.

El Gobierno nacional tiene en sus manos una decisión que no admite medias tintas: o se garantizan los derechos o se los recorta. No hay término medio cuando lo que está en juego es la vida cotidiana de los más vulnerables.

¿Qué pensás vos? ¿Conocés casos en Chilecito que reflejen esta situación? Contanos en los comentarios.