A pocos días del debut de “Gran Hermano: Generación Dorada”, la filtración de los honorarios que percibirán los concursantes ha desatado un intenso debate que trasciende lo mediático. En un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la cifra de 137.000 pesos semanales pone bajo la lupa la disparidad entre el éxito comercial de la televisión y la realidad de los ingresos básicos en el país.

Los detalles del contrato

El periodista Santiago Sposato reveló que los participantes recibirán un pago mensual base de 548.000 pesos, liquidado de forma acumulativa al momento de abandonar la casa. El sistema es directo: se paga por semana de permanencia efectiva. Aunque la cifra superó las expectativas negativas de algunos analistas, queda significativamente por debajo de las proyecciones iniciales que se manejaban en el entorno de la industria, las cuales estimaban pisos de entre 500.000 y 800.000 pesos por semana.

La brecha con la realidad económica

La controversia surge al comparar estos ingresos con el mercado laboral actual. Mientras que sectores estratégicos como la industria o la construcción enfrentan paritarias complejas y una inflación persistente del 2,9% mensual, los sueldos en el reality más visto de la Argentina se ubican apenas por encima de la canasta básica.

Este dato no es menor si se considera que el programa:

  • Inicia este lunes 23 de febrero a las 22:15.
  • Es la gran apuesta de Telefe para liderar el rating del primer semestre.
  • Implica un régimen de aislamiento total y exposición pública las 24 horas.

Implicancia política y mediática

Desde una perspectiva analítica, el “sueldo” de los participantes refleja una tendencia de precarización o austeridad incluso en los productos premium de la industria del entretenimiento. En una Argentina donde el salario mínimo vital y móvil ha sufrido deterioros constantes frente a las tarifas de servicios, que un “hermanito” gane poco más de medio millón de pesos al mes invita a una reflexión sobre el valor del trabajo y el costo de la fama efímera.

Para la producción, el bajo costo salarial de los protagonistas representa un margen de ganancia extraordinario, considerando los altísimos costos de la pauta publicitaria en el horario central de la televisión nacional.