Milei descarta ayuda para familias endeudadas y escala el conflicto con Brasil
El presidente cierra la puerta a cualquier medida de alivio frente a la morosidad récord en créditos, culpa al kirchnerismo y vuelve a insultar a Lula da Silva.
En medio de una crisis de morosidad que alcanzó casi el 13% en los préstamos bancarios durante mayo, el presidente Javier Milei descartó este domingo cualquier intervención del Estado para asistir a las familias que no pueden afrontar sus deudas. La postura del mandatario quedó clara en una entrevista con Luis Majul en La Nación Más: el Gobierno no rescatará a los deudores, y la solución deberá venir de los propios bancos mediante refinanciaciones.
Sin asistencia oficial para los endeudados
“¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”, fue la frase con la que Milei resumió su posición respecto a las familias que tomaron créditos y hoy no pueden pagarlos. El presidente sostuvo que quien se endeuda carga con la responsabilidad de esa decisión y que no corresponde trasladar ese costo al resto de la sociedad.
La única salida que el Gobierno promueve es que los bancos ofrezcan opciones de refinanciación. Sin embargo, no anunció ningún mecanismo concreto de coordinación o incentivo para que eso ocurra.
Para explicar el origen del problema, Milei apuntó al kirchnerismo. Según su interpretación, la inestabilidad previa a las elecciones de octubre de 2025, el gasto impulsado por leyes de la oposición y el temor a un regreso del peronismo al poder habrían disparado un ciclo de endeudamiento que hoy se traduce en mora.
Sin “plan platita” de cara a 2027
En la misma línea, el presidente fue categórico al rechazar medidas para incrementar los ingresos de la población de cara al calendario electoral. “Olvídese, conmigo no”, respondió ante la consulta sobre un posible “plan platita” para 2027.
Milei insistió en que inyectar dinero en la economía solo generaría más inflación y que no está dispuesto a comprometer lo que define como su legado histórico. “Voy a morir con las botas puestas”, afirmó al ser consultado sobre una eventual reducción en el ritmo de aumento de las tarifas.
En cambio, el mandatario apostó a que sectores como la energía, que muestran crecimiento, actúen como tracción para el resto de la economía. También afirmó que “el consumo está en un pico histórico” y que su gestión sacó “14 millones de personas de la pobreza”, datos que han sido cuestionados por su alcance metodológico.
Nuevos insultos a Lula y más tensión diplomática
El tramo más explosivo de la entrevista llegó cuando Milei volvió a referirse al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Lejos de bajar el tono tras la crisis diplomática de la semana pasada, el mandatario argentino redobló la apuesta: “Es un chorro y ladrón. Es un presidiario”, afirmó sin matices.
Los dichos se enmarcan en el discurso que Milei pronunció el 27 de julio en San Pablo, durante el acto de lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro, donde ya había calificado a Lula de “ladrón” y “presidiario”. Aquellas declaraciones derivaron en que la Cancillería brasileña llamara a consulta a su embajador en Buenos Aires y reclamara explicaciones al embajador argentino en Brasilia.
Este domingo, Milei no solo sostuvo sus dichos sino que acusó al gobierno de Lula de “interferencia política” en la región, vinculándolo sin pruebas a una supuesta “campaña antiargentina” en redes sociales.
“Si hay alguien que interfiere políticamente en la región es Lula, contaminando con las ideas inmundas del socialismo por todos lados”, sostuvo el presidente.
Corte Suprema: sin avances por ahora
Por último, Milei también se refirió a la integración de la Corte Suprema de Justicia y anticipó que no avanzará en nuevos nombramientos hasta que, según sus palabras, “haya un montón de cosas que estén en orden en la Justicia”.
El panorama general que dejó la entrevista es el de un presidente que consolida su postura de no ceder ante las presiones sociales ni electorales, al tiempo que profundiza tensiones en el plano internacional.
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