Dos víboras en el árbol y los bomberos a resolver: la ciudad también es hábitat
A las 13:40 del mediodía, en la esquina de Doctor Olschacher y Chingasa, la rutina de un lunes cualquiera en La Rioja capital se cortó de golpe. Dos serpientes aparecieron encaramadas en un árbol sobre la vereda y los vecinos hicieron lo que hay que hacer: llamar a los Bomberos Voluntarios, y no intentar agarrarlas con la mano.
Eso, que parece obvio, no siempre ocurre. Y por eso vale la pena contarlo.
El personal actuó rápido, capturó a ambos ejemplares sin contratiempos y los trasladó a un ambiente natural lejos del ejido urbano. Fauna rescatada, vecinos tranquilos, trabajo bien hecho. Punto.
Pero hay algo más en este episodio que merece un minuto de reflexión. Chilecito y toda la región riojana conviven con una diversidad de fauna nativa que muchas veces aparece donde no se la espera: en el patio, en la acequia, en el árbol de la esquina. El avance urbano sobre espacios naturales tiene estas consecuencias, y no siempre están los bomberos a mano para resolverlo.
La pregunta que queda flotando es simple: ¿sabemos realmente cómo convivir con la fauna de nuestra región? ¿O seguimos tratando a cada bicho que aparece como una amenaza que hay que eliminar?
Los bomberos voluntarios, con recursos limitados y mucha vocación, cubren emergencias que van mucho más allá del incendio. Este rescate lo demuestra. Y la comunidad, de su lado, tiene que entender que ante un animal silvestre lo primero es no intervenir por cuenta propia. Ni palo, ni bolsa, ni video para las redes antes de llamar al número de emergencias.
La naturaleza no pide permiso para aparecer en la ciudad. Nosotros somos los que tenemos que estar preparados para recibirla con inteligencia.
¿Sabés qué hacer si encontrás un animal silvestre en tu barrio? Contanos en los comentarios.
