Cataratas cerradas: cuando la naturaleza decide quién manda

Hay postales que uno guarda para siempre. La Garganta del Diablo es una de esas. Ese punto donde el agua parece caerse del mundo y el ruido te aturde de un modo que no molesta. Pero este lunes feriado, miles de turistas que llegaron hasta Iguazú con esa imagen en la cabeza tuvieron que resignarse: el circuito más impresionante del Parque Nacional estuvo cerrado todo el día.

La razón es simple y contundente: el Río Iguazú superó los 12.000 metros cúbicos por segundo de caudal. Un número que a muchos no les dice nada, pero que en la práctica significa que el agua se come los caminos, las pasarelas y cualquier estructura que se le ponga delante. Las autoridades del Parque Nacional no tuvieron margen de discusión y aplicaron el cierre preventivo del circuito Garganta del Diablo durante toda la jornada.

Lo mismo pasó en el lado brasileño, donde el Parque Nacional Iguaçu cerró su pasarela principal el domingo por la misma razón. El fenómeno no respeta fronteras ni calendarios turísticos.

La buena noticia es que los circuitos Inferior y Superior permanecieron abiertos, así que el paseo no quedó en cero para los visitantes. Pero seamos honestos: ir a Cataratas y no llegar a la Garganta del Diablo es como venir a Chilecito y no subir al Famatina. Te quedás con las ganas de lo más importante.

Las autoridades anunciaron inspecciones para evaluar el estado de la infraestructura tras la crecida, y la habilitación del circuito quedó sujeta a cómo evolucione el nivel del río en los próximos días.

Este tipo de cierres pone sobre la mesa una discusión que no siempre se tiene: la gestión del turismo en zonas naturales de alto impacto. Los parques nacionales son de todos, y cuidarlos implica, a veces, cerrarlos. Esa decisión no es un capricho burocrático: es responsabilidad. Lo que habría que preguntarse es si la infraestructura turística de estos espacios está preparada para absorber el impacto de fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

¿Vos fuiste alguna vez a la Garganta del Diablo? ¿Qué te pareció? Contanos en los comentarios.