Titular: Un nene de 8 años de Chilecito fue convocado por tres clubes de AFA: la historia de Bruno Giménez
Con apenas ocho años y más de tres de entrenamiento en la Escuela de Fútbol Mirador del Velasco de Chilecito, Bruno Giménez se convirtió en una de las grandes promesas del fútbol riojano. Su actuación en un torneo en Catamarca lo puso en el radar de Independiente de Avellaneda, Defensa y Justicia y Lanús, tres instituciones de la máxima categoría del fútbol argentino.
Un talento que se nota desde el primer día
El profesor Elías Díaz, coordinador de la escuelita, fue quien relató el proceso del pequeño desde sus inicios. Según explicó, Bruno lleva más de tres años en la institución y desde temprano mostró condiciones que lo diferencian del resto.
“Se nota que es un niño diferente, juega con chicos de 12 años y lo hace muy bien”, remarcó Díaz, quien destacó que esa capacidad de competir con jugadores de mayor edad es uno de los rasgos más llamativos del chico.
El torneo que lo puso en el mapa
El punto de quiebre llegó en un torneo disputado en Tinogasta, Catamarca, donde participaron equipos ligados a clubes de AFA. Allí, Bruno fue elegido jugador del partido y captó de inmediato la atención de los captadores presentes.
“Desde el primer momento lo observaron”, señaló el profesor, quien recordó cómo los representantes de los tres clubes mostraron interés apenas terminó el encuentro.
La prueba en Independiente: el primer gran paso
Tras evaluar las opciones con su familia, se definió que Bruno viajará a Buenos Aires a fines de junio para realizar una prueba formal en Independiente de Avellaneda. El viaje representa el paso más importante en su corta pero prometedora carrera deportiva.
“Estamos muy ilusionados, sabemos el potencial que tiene y confiamos en que lo va a lograr”, expresó Díaz, con evidente emoción.
Un logro que también es de la institución
Desde la Escuela Mirador del Velasco destacaron que este no sería el primer caso de éxito. “Este sería el quinto fichaje que conseguimos. Es un orgullo enorme para todos”, afirmó el coordinador, quien resaltó el trabajo colectivo y la contención que se brinda dentro del grupo.
La escuelita, que comenzó en un potrero de barrio, se consolidó como un semillero real con proyección nacional.
Bruno, con sus sueños bien puestos
El propio Bruno se mostró sorprendido y feliz por la oportunidad. Juega como delantero o mediocampista, disfruta tanto de hacer goles como de asistir, y reveló que su ídolo es el juvenil Franco Mastantuono.
Con humildad y entusiasmo, el pequeño chileciteño se prepara para dar uno de los pasos más grandes de su vida. Desde La Rioja, una nueva promesa empieza a escribir su historia en el fútbol argentino.
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