El bullying no es “cosa de chicos”: una psicóloga pone el dedo en la llaga

Hay una frase que se repite demasiado seguido y que ya debería habernos preocupado hace rato: “son cosas de chicos”. Con esa comodísima excusa, generaciones enteras de adultos miraron para otro lado mientras el bullying hacía lo suyo. Y ahora, con el celular de por medio, el problema creció a una escala que ya no admite más minimización.

La licenciada en Psicología Daniela Gasparini lo dijo sin vueltas: llevamos mucho tiempo normalizando el acoso entre pares. Y esa normalización tiene raíz en nosotros, los adultos. Porque muchos también lo vivimos, y nos dijeron lo mismo: es parte de crecer, aguantá.

El problema es que hoy el bullying no se queda en el patio de la escuela. Viaja en el bolsillo. Entra a la pieza de cada chico a través de la pantalla, a cualquier hora, sin descanso. Eso es lo que la profesional define como ciberbullying: un acoso que no termina, que no tiene horario ni límite físico, y que escala rápido. De un comentario cruel a una broma de mal gusto. De ahí a la difusión de imágenes íntimas o al acoso sexual. Todo en el mismo dispositivo que usamos para mandarles el dinero de la merienda.

El caso de la adolescente de Catamarca en Bariloche sacudió a la opinión pública, pero Gasparini fue clara: lo que se vio no fue un hecho aislado ni una rareza. Tuvo una historia previa. Meses antes, sus compañeros ya habían difundido una imagen íntima de ella. La chica dejó de ir a la escuela. Empezó tratamiento psicológico. Nadie frenó lo que venía.

Y eso está pasando en muchas escuelas del país. También, seguramente, en las nuestras.

Lo que más preocupa no es solo el daño psicológico, que es enorme y real. Es que detrás de muchos de estos episodios se están cometiendo delitos. Delitos de verdad, con nombre legal. Y sin embargo, seguimos hablando de esto como si fuera un problema menor de convivencia.

Desde Mira Chilecito creemos que este debate tiene que darse en cada familia, en cada escuela, en cada municipio. No alcanza con el protocolo ni con el taller anual. Hace falta que los adultos dejemos de mirar para otro lado.

¿Cómo lo estamos manejando en Chilecito? ¿Las escuelas tienen herramientas reales? Contanos tu experiencia en los comentarios.