Villa Unión recuperó un pedazo de su historia: ahí está la prueba de que la cultura también es política

Hay fechas que sirven de excusa y hay obras que sirven de argumento. En el marco del 145° aniversario de Villa Unión, el Gobierno provincial inauguró la nueva Casa de la Cultura, Museo y Espacio para Artesanos, y esta vez el argumento es concreto: un edificio de 1950 que estaba perdiéndose fue recuperado y devuelto a la comunidad con una función clara.

No es poca cosa. El intendente Hugo Páez lo dijo sin rodeos: estaban perdiendo un inmueble con historia, uno que fue escuela, que albergó instituciones que marcaron al departamento General Felipe Varela. Esos edificios, cuando se caen, no vuelven. Y cuando se recuperan, valen el doble.

El nuevo complejo tiene tres patas bien definidas. Un museo para conservar y exhibir la memoria del Valle del Bermejo: objetos, fotografías, documentos, la historia que no se puede googlear. Un espacio para artesanos, donde los productores locales pueden mostrar y vender lo que hacen, conectando el saber tradicional con el turismo que llega a esta zona cada vez con más fuerza. Y la Casa de la Cultura como paraguas de todo eso, como punto de encuentro para una comunidad que necesita espacios propios.

El gobernador Quintela estuvo presente en el acto y adelantó que el departamento seguirá recibiendo obras: la terminal de ómnibus de Pagancillo se viene, y hay compromiso firmado para avanzar con el camino a Aicuña, una deuda pendiente con esa zona serrana.

Desde Chilecito sabemos bien lo que significa tener un espacio donde la identidad local no se pierda entre los algoritmos y la velocidad del presente. El Valle de Famatina y el Valle del Bermejo comparten esa misma necesidad: lugares donde la historia se toque con las manos y el trabajo artesanal tenga vidriera digna.

La cultura no es decoración. Es economía, es arraigo, es la razón por la que la gente elige quedarse en su lugar en vez de irse. Una obra así, bien pensada y bien ejecutada, vale más que muchos discursos.

La pregunta que queda abierta es si este tipo de inversión va a ser la norma o la excepción en los departamentos del interior riojano. Porque el Valle del Bermejo lo merece, igual que tantos otros rincones de La Rioja que todavía esperan.

¿Qué te parece esta clase de obra para los pueblos del interior? Contanos tu opinión.