Tres víctimas en un choque en cadena: la Capital riojana y su deuda con la seguridad vial
Pasadas las 19:30 del lunes, la esquina de las avenidas San Francisco y 30 de Septiembre, en la Capital provincial, fue escenario de uno de esos siniestros que nos sacuden y que, lamentablemente, ya no sorprenden a nadie.
Un choque en cadena entre un Peugeot 306, un taxi Renault Logan y un Volkswagen Suran dejó tres víctimas con heridas que requirieron atención médica inmediata: dos mujeres con traumatismos cervicales y una bebé de apenas un año con traumatismo de cráneo. Fueron trasladadas al hospital por el DEM 107. El resto de los ocupantes, incluyendo otros menores de edad, salió ileso.
El operativo de respuesta movilizó a dos dotaciones de Bomberos Voluntarios, tres unidades del DEM 107 y personal policial. Las causas del accidente están bajo investigación.
Hasta ahí, el dato frío. Pero hay algo que no cierra con solo leer el parte.
Una bebé de un año con traumatismo de cráneo en un choque en cadena en pleno horario pico, en una de las arterias principales de la ciudad. No hace falta ser especialista en tránsito para entender que algo falla: puede ser la velocidad, puede ser la distancia entre vehículos, puede ser la falta de controles efectivos, puede ser todo eso junto.
Los siniestros viales no son mala suerte. Son consecuencia. De conductas, de infraestructura, de controles que faltan o llegan tarde. Y cada vez que una familia termina en urgencias por un choque evitable, alguien tiene que hacerse esa pregunta incómoda: ¿qué estamos haciendo para que esto no pase?
La seguridad vial no aparece en los discursos de gestión con la fuerza que merece. Y los números, tanto en la Capital como en el interior riojano, siguen siendo una señal de alarma que no podemos ignorar.
¿Vos creés que se hace lo suficiente para prevenir estos accidentes en nuestra región? Contanos en los comentarios.
