La reforma de la Ley de Manejo del Fuego: el capítulo que el Gobierno no retiró y que tampoco tiene los votos
El oficialismo logró descomprimir parte de la tensión en torno a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada al eliminar el polémico capítulo sobre compra de tierras por parte de extranjeros. Sin embargo, la movida no alcanzó para despejar el camino legislativo. Las modificaciones a la Ley Nacional de Manejo del Fuego permanecen dentro del proyecto y, según fuentes parlamentarias consultadas por este medio, tampoco contarían con los votos suficientes para ser aprobadas en el Senado.
El debate se abrió este jueves en la Cámara alta, con una iniciativa que sigue generando resistencias en múltiples frentes.
Qué propone el Gobierno
El corazón de la reforma apunta a eliminar restricciones que hoy impiden modificar el uso productivo o inmobiliario de terrenos afectados por incendios. La legislación vigente fue diseñada precisamente para desalentar maniobras especulativas: impide que un campo incendiado pueda ser reorientado rápidamente hacia otros fines.
El oficialismo defiende los cambios argumentando que las limitaciones actuales vulneran el ejercicio pleno del derecho de propiedad y retrasan innecesariamente la recuperación económica de los propietarios afectados.
La advertencia desde La Rioja
La senadora riojana Florencia Lopez fue una de las voces más críticas durante las negociaciones previas a la sesión. Para la legisladora, flexibilizar esas restricciones abre la puerta a un esquema especulativo con antecedentes concretos.
“Este cambio del destino de las tierras permite que hubo un montón de incendios voluntarios de forma tal que le bajaron el precio a las tierras y después extranjeros o nacionales también les compraron por dos mangos porque le pueden cambiar el destino de esa tierra incendiada”, advirtió Lopez.
Su postura resume el principal argumento de los sectores que se oponen a la reforma: sin las restricciones actuales, los incendios intencionales podrían convertirse en una herramienta para devaluar tierras y facilitar su adquisición a bajo costo.
El COFEMA suma presión técnica
Las objeciones no quedaron circunscriptas al ámbito político. El miércoles, el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), organismo integrado por las autoridades ambientales de todas las provincias argentinas, resolvió recomendar formalmente el rechazo de las modificaciones impulsadas sobre la legislación ambiental.
La decisión fue adoptada incluso después de que la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación solicitara aplazar el tratamiento del tema, justificando el pedido en que el proyecto continuaba siendo modificado durante su propio trámite parlamentario. El pronunciamiento del COFEMA sumó un componente técnico a una oposición que hasta entonces era principalmente política.
Por qué importa especialmente en La Rioja
El debate sobre el manejo del fuego no es abstracto para La Rioja. La provincia acumula una historia reciente de incendios rurales y forestales de gran magnitud que demandaron operativos interinstitucionales complejos.
El caso más reciente fue el incendio en la zona de Guanchín, en el departamento Chilecito, donde durante varios días trabajaron en forma conjunta bomberos, brigadistas provinciales y nacionales, personal del Sistema Provincial de Emergencias y medios aéreos. El siniestro consumió miles de hectáreas y expuso la dimensión que pueden alcanzar estas emergencias en el territorio riojano.
En ese contexto, cualquier modificación al marco legal que regula la respuesta ante incendios tiene un impacto directo y tangible para la provincia. Mientras el Gobierno insiste en que los cambios apuntan a proteger el derecho de propiedad, quienes cuestionan la reforma sostienen que debilitar las restricciones post-incendio equivale a eliminar uno de los pocos instrumentos concretos para frenar la especulación sobre tierras afectadas por el fuego.
El proyecto ingresa al recinto con una mayoría que aún no está garantizada y con un capítulo que, lejos de generar acuerdo, sigue siendo uno de los puntos más sensibles de toda la negociación.
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