43 muertos en la ruta: La Rioja sigue pagando una factura que no debería existir

Cuarenta y tres personas no van a volver a casa. Eso es lo que dice el número que maneja el Observatorio Vial de La Rioja al cierre de lo que va de 2026. Cuarenta y tres vidas que se cortaron en un siniestro vial. Y de esas, 39 eran riojanos. Gente de acá.

Gabriela Romero, coordinadora del Observatorio, lo dijo con todas las letras: la cifra preocupa. Y tiene razón en preocuparse. Aunque hay que ser justos con los datos: en 2024 fueron 60 los muertos, en 2025 bajaron a 50, y este año la tendencia sigue a la baja. Una reducción del 17% en dos años no es menor. Algo se está haciendo bien.

Pero 43 sigue siendo 43. No es un número abstracto. Es un padre, un hijo, un vecino. Y eso no se puede naturalizar.

Lo que más llama la atención del informe es un dato que casi pasa desapercibido: en junio de este año no hubo ningún muerto en siniestros viales en toda la provincia. Cero. Eso demuestra que es posible. Que no estamos condenados a perder gente en la ruta todos los meses. Que cuando se trabaja en serio, los resultados aparecen.

El fin de semana pasado se desplegaron más de diez operativos de control ante rumores de carreras clandestinas. No hubo incidentes. Bien. Pero la pregunta que queda flotando es si esos operativos son la excepción o la regla. Porque la presencia del Estado en la calle tiene que ser constante, no reactiva.

Romero también habló de campañas de concientización con registros audiovisuales de zonas peligrosas. La idea es buena: mostrarle a la gente el riesgo real, no solo decírselo. Pero la concientización sola no alcanza si no va acompañada de control efectivo y de infraestructura vial en condiciones.

La meta que se puso el Observatorio es llegar a cero víctimas. Suena ambicioso, pero es el único objetivo que tiene sentido. Porque conformarse con “menos que el año pasado” es resignarse a que la gente siga muriendo.

Chilecito y toda La Rioja merecen calles y rutas más seguras. Y eso requiere compromiso de todos: del Estado, de los conductores y de la comunidad entera. ¿Vos qué pensás que falta para que esto cambie de verdad?