Una quema de pastizales que parecía controlada terminó en un incendio de proporciones en el departamento de Famatina, afectando tres propiedades rurales y generando actuaciones judiciales. El hecho reaviva el debate sobre los riesgos de las quemas no supervisadas en zonas rurales de La Rioja.
Un descuido que salió caro en Famatina
Un jubilado de 74 años, propietario de una finca denominada “La Bandita”, ubicada en el paraje Santo Domingo —a unos ocho kilómetros de la localidad de Campanas—, se presentó de manera voluntaria ante la comisaría local para dar cuenta de un incendio que protagonizó de forma accidental este fin de semana.
Según declaró ante las autoridades, durante la mañana del domingo realizaba tareas de limpieza en su terreno y optó por quemar restos de vegetación seca. Al finalizar la tarea, aseguró haberse cerciorado de que el fuego estaba completamente extinguido antes de abandonar el lugar.
Sin embargo, cerca de las 16:00 horas fue alertado de que las llamas se habían reavivado. La combinación de factores climáticos y las condiciones del terreno permitieron que el foco se expandiera con rapidez, perdiendo el control y alcanzando dos propiedades vecinas.
Intervención judicial en marcha
Tras la presentación espontánea del hombre en la dependencia policial, una comitiva de efectivos se trasladó al lugar para constatar los daños y realizar las diligencias correspondientes.
Por orden del Juzgado de Instrucción interviniente, se le tomó una exposición formal al responsable del hecho. La causa penal avanzará en la medida en que los propietarios de las fincas afectadas presenten las denuncias formales por los daños materiales sufridos. Por el momento, las autoridades aguardan ese paso para definir el curso del expediente.
El riesgo de las quemas en época seca
El episodio vuelve a poner en foco una práctica que, aunque habitual en el ámbito rural riojano, representa un riesgo considerable durante los meses de mayor sequedad y viento.
Desde las autoridades locales se recuerda que la quema de pastizales y restos de poda está altamente desaconsejada en estas condiciones, y se insta a los propietarios rurales a tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
– Evitar realizar quemas en días de viento o con altas temperaturas.
– Informarse sobre la normativa municipal vigente en materia de manejo de residuos vegetales.
– Tener a disposición herramientas básicas de extinción —agua, arena o matafuegos— ante cualquier imprevisto.
El caso en Famatina no es aislado. La región andina de La Rioja presenta condiciones de aridez que amplifican el peligro de cualquier foco ígneo, incluso cuando la intención inicial es completamente inocua. La responsabilidad individual y la prevención son, en estos contextos, la primera línea de defensa.
