Minería: presión empresarial y del Gobierno para que Vicuña aumente el cupo riojano
La relación entre el Gobierno de La Rioja, el sector privado local y la empresa Vicuña ingresó en una etapa de negociación concreta con un eje central: garantizar mayor participación de trabajadores y proveedores riojanos en el megaproyecto Josemaría, que se desarrolla en San Juan.
El punto de partida del reclamo es contundente. De los aproximadamente 1.200 puestos de trabajo actuales en el proyecto, solo alrededor de un centenar corresponden a trabajadores riojanos. En paralelo, la presencia de empresas locales es casi inexistente: apenas una firma presta servicios en la actualidad. Este escenario expuso un desequilibrio que ahora se busca corregir mediante un acuerdo formal.
Reclamo con respaldo político
El planteo no surgió de manera aislada. La reunión fue impulsada por la gestión del gobernador Ricardo Quintela, quien viene sosteniendo una estrategia de vinculación directa con la compañía minera. En ese marco, cámaras empresariales y sectores productivos unificaron una demanda: establecer cupos concretos de empleo local y participación de proveedores riojanos.
Desde la Cámara Empresarial Riojana, su presidente Rodrigo Carrizo fue claro al sintetizar la posición del sector: no se trata solo de una aspiración, sino de una capacidad instalada que, aseguran, la provincia ya posee. Empresas de servicios, profesionales técnicos y recursos humanos especializados forman parte del argumento con el que La Rioja busca negociar mejores condiciones.
Compromisos en negociación
Como resultado del encuentro, se prevé la firma de un convenio en Buenos Aires en los próximos días. El acuerdo incluiría porcentajes mínimos de contratación de mano de obra riojana y mayor integración de proveedores locales a la cadena del proyecto.
Además, la empresa Vicuña se comprometió a implementar programas de capacitación para adaptar perfiles laborales a las demandas específicas de la actividad minera. Este punto aparece como clave para sostener en el tiempo una mayor inserción riojana en proyectos de gran escala.
Infraestructura y control ambiental
Las negociaciones también incorporan compromisos que exceden lo laboral. Entre ellos, la ejecución de obras como la circunvalación en Guandacol, que incluiría mano de obra local, y la realización de estudios de impacto ambiental en territorio riojano.
Este último aspecto es especialmente sensible en el debate público provincial, donde la minería continúa generando tensiones. El Gobierno provincial busca, en ese sentido, equilibrar el impulso a la actividad con garantías ambientales que legitimen su desarrollo.
Más allá de Josemaría
Un dato no menor es el interés de Vicuña en expandir su presencia en La Rioja. Actualmente, la provincia funciona en gran parte como corredor logístico del proyecto sanjuanino. Sin embargo, el objetivo oficial es avanzar hacia inversiones directas en territorio riojano.
Este escenario abre una discusión de fondo: si La Rioja logrará transformar su rol periférico en uno protagónico dentro del mapa minero regional. La firma del convenio será el primer test para medir hasta dónde llegan los compromisos y qué capacidad tendrá la provincia para hacerlos cumplir.
