El gasoducto va: la Provincia pone la plata y Chilecito se acerca al gas natural

La Legislatura riojana le dio luz verde, por unanimidad, al decreto que permite continuar con el Gasoducto Productivo Casa de Piedra-Chilecito. Sin votos en contra, sin abstenciones. Una señal política clara: esta obra no se para.

El número que importa es el 97%. Eso es lo que ya está hecho. El tendido de más de 130 kilómetros que une Chamical, Patquía, Vichigasta y Nonogasta hasta llegar a Chilecito está prácticamente terminado. Lo que falta es lo último: las plantas de reducción de presión, las pruebas de funcionamiento y las conexiones en Chilecito, Vichigasta y Nonogasta. Obras de finalización, no de inicio.

Para cerrar ese tramo, el gobernador Ricardo Quintela comprometió alrededor de 3.000 millones de pesos en fondos provinciales, a desembolsar en cuotas según lo acordado con la empresa contratista. La misma que ya está en la obra, por lo que no hay nueva licitación de por medio. La estimación oficial es terminar antes de fin de año.

¿Por qué la Provincia tuvo que poner sus propios recursos? Porque los fondos nacionales se cortaron. El Ejecutivo riojano decidió no esperar más y avanzar solo antes de que lo ya construido se deteriore.

Y acá aparece la discusión política que no se puede ignorar. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, planteó durante una visita a La Rioja que el gobierno nacional podía terminar la obra, pero con una condición: que la Provincia la transfiriera a la órbita nacional. El ministro Adolfo Scaglioni fue directo al responder: una obra iniciada y financiada por la Provincia, en su fase final, no tiene por qué cederse a nadie. Y Quintela fue un paso más: anticipó que se evaluarán acciones legales para reclamar los fondos que la Nación adeuda.

Dicho así, el mapa queda claro. La Nación cortó los recursos, propuso quedarse con la obra como condición para reactivarlos, y la Provincia dijo que no y puso sus propios pesos.

El impacto concreto para Chilecito es enorme. Gas natural para hogares, industrias, bodegas, curtiembres y el sector agroalimentario. Menos costos, más competitividad. El potencial de beneficiarios en todo el recorrido ronda los 68.000 habitantes.

Ahora la pelota está en la cancha de la ejecución. La política ya habló. ¿Llegará el gas antes de que termine el año? Eso lo vamos a seguir de cerca.

¿Vos qué pensás? ¿Se va a cumplir el plazo?