Minería para los riojanos: Quintela planta bandera en los Llanos y le da la espalda al RIGI

Hay una discusión de fondo que pocas veces se da con tanta claridad en La Rioja: ¿para quién es la minería? ¿Para las grandes corporaciones que llegan, extraen y se van? ¿O para los vecinos de cada departamento, para los trabajadores locales, para las comunidades que viven arriba de esos recursos?

El gobernador Ricardo Quintela eligió responder esa pregunta con un acto concreto. El viernes 31 de octubre, en Olta, en pleno corazón de los Llanos, presentó el Plan de Minería No Metalífera para la región, enmarcado en el Plan Quinquenal Minero 2026-2030. La apuesta apunta a proyectos de pequeña y mediana escala, industrialización de los recursos y generación de trabajo genuino en los ocho departamentos de la zona.

No es un plan menor. Incluye relevamiento territorial, identificación de mercados, apoyo a emprendimientos existentes, formalización de la actividad y, sobre todo, formación de mano de obra local. Capacitaciones en minería no metalífera, seguridad e higiene, gestión ambiental, finanzas y aspectos legales. Todo con las universidades adentro, con los municipios y con las cámaras sectoriales en la mesa.

El dato político más relevante de la jornada, sin embargo, fue otro: Quintela volvió a ratificar que La Rioja no adhiere al RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que impulsa el gobierno nacional. Y lo explicó sin rodeos: es un modelo que le da ventajas a las grandes corporaciones, en su mayoría foráneas, que se llevan los recursos sin pagar impuestos provinciales ni municipales ni nacionales. “No dejan absolutamente nada”, dijo el gobernador.

Es una posición que tiene un costo político en la relación con la Casa Rosada, y Quintela lo sabe. Pero también es una postura que resuena con fuerza en una provincia que históricamente vio pasar la riqueza de su suelo sin que se tradujera en desarrollo para su gente.

El ministro de Trabajo, Empleo, Industria y Minería, Federico Bazán, fue claro en la misma dirección: “El desarrollo de la minería tiene sentido solo si estas oportunidades se generan en nuestra gente y con nuestros proveedores.”

También se firmaron comodatos de la Planta de Corte La Aguadita y la Cantera El Elefante con empresarios riojanos, un paso concreto hacia la puesta en valor de recursos que hoy están subaprovechados.

La pregunta que queda abierta es la misma de siempre: ¿los planes se convierten en trabajo real, o quedan en el papel? Los Llanos tienen historia de promesas incumplidas. Esta vez, la vara está puesta. Y los vecinos de General Belgrano, Olta y toda la región van a ser los primeros en decir si la diferencia se nota. ¿Qué opinás vos?